sábado, 11 de febrero de 2012

EL INICIO DE UNA HISTORIA EN PALABRAS...


¡Hola! mi nombre es Mayra Alejandra Salcedo y en estas líneas quiero compartir mi historia de vida a partir de la lectura… ¡Acompáñenme!...
Quiero comenzar esta historia de vida acercando a mis lectores a lo que inició con la frase “abuelita: los conejos tienen tareas en las orejas” ésta fue una de mis primeras expresiones espontáneas, inocentes pero creíbles
En el patio de mi casa materna, una humilde vivienda de un pueblo en Cundinamarca alejado de la gran ciudad, es donde inicia esta narración de vida. Tres tardes en la semana en aquel lugar, junto a mi madre y a mi abuela bajábamos al cafetal para recoger esas pequeñas pepitas rojas que llamaban mi atención, por su color, olor y dulce sabor, esperaba ansiosa el momento de sentir el exquisito aroma de una molienda de café, de observar la belleza de la naturaleza, de escuchar el trinar de las aves que se posaban en las cuerdas de la ropa. Aquellos momentos me describían muchas de las cosas que aún a mi corta edad desconocía pero que muy pronto comprendería.

Cerca a los corrales donde mi abuelita materna criaba conejos, esta pequeña damisela se alojaba para observar con gran curiosidad las “letras” que aquellos animalitos tenían en sus largas orejas, trazos perfectos llenos de incógnitas para mí, no veía la hora de poder descifrar aquel lenguaje tan extraño… pero aún así inventaba historias de seres fantásticos, hadas bellas, príncipes y princesas, que según mi lectura ellos (los conejos) allí las tenían.

Mi abuela y mi madre se sorprendían de la manera tan audaz como a mi corta edad me sentaba en el sofá de la antigua sala para “leer”, a mi manera, revistas, recortes, avisos, libros guardados y llenos de polvo con los cuales me sentía personaje de mi propia historia.
Desde muy pequeña me encantaron los libros y jugaba con mis primos a ser la profesora, la que les leía historias imaginarias que aparecían en mis sueños y las cuales era el momento de hacer realidad. La verdad no me importó que algunos de mis primos detestaran este juego y se comportaran como los estudiantes que a diario nos retan en el aula a ser cada vez mejores, pero lo más sorprendente es que finalmente llegué a convertir mi sueño en realidad, ser maestra y poder leerle a mis estudiantes historias asombrosas y llenas de fantasía.
Pero bueno, la historia continúa…

1 comentario:

  1. El cuento de Niña bonita, te va encantar y más porque los protagonistas son conejos... Otro cuento distinto, ya para comprendernos como seres existenciales es Carta a una señorita en Paris de Julio Cortazar... me cuentas cuando lo leas.

    ResponderEliminar