sábado, 11 de febrero de 2012

AUTOBIOGRAFÍA

Mi nombre es ANDREA JANNETH AVILA VILLAMIL, nací el 10 de agosto de 1980 en una familia de descendencia Católica, mi padre Carlos Avila C., es un comerciante independiente que ha estado muy pendiente de sus cuatro hijas además tratando siempre de dar el mejor ejemplo para todas, ha sido un gran apoyo en todo momento a pesar de sus viajes de trabajo y de innumerables dificultades que se han presentado en el transcurso de nuestras vidas; y Yolanda Villamil W., una excelente profesora pensionada debido a un accidente del cual dependieron muchas situaciones poco agradables en la vida de toda nuestra familia pero que finalmente con el paso del tiempo fueron una enseñanza grandiosa para todos los miembros de la familia. El ejemplo que siempre nos dieron mis padres fue el de luchar por nuestros objetivos pese a las difíciles circunstancias que en ocasiones nos muestra la vida. Soy la segunda de cuatro hermanas; la mayor ANGELA YOLANDA que tiene 33 años también profesora Licenciada en Biología, se ha destacado por su voz, la cual nos heredó mi papá, y por ser radical en la toma de cualquiera de sus decisiones; la tercera MARIA CONSUELO tiene 25 años asesora comercial de un Banco y actualmente estudiando Contaduría Pública, destacada por su afinidad con los negocios y deseo de superación; la menor EDNA ROCIO, tiene 23 años destacada por su hermosa voz, quien si la quizo explotar, y por el carisma para con los niños, actualmente estudiante de Pedagogía Infantil, y finalmente YO, que llevo ya 9 años como docente, si pueden darse cuenta mi carrera a sido herencia familiar, durante mi corta vida he tenido que vivir diversas dificultades en mis relaciones personales, familiares y en cuanto a mi trabajo, pero gracias a Dios y a la compañía y apoyo que me han brindado las personas que me rodean, he podido salir adelante y he aprendido que hay que seguir luchando sin importar las circunstancias que se presenten. Yo no recuerdo muy bien pero hablando un poco con mi mamá, me contaba que apenas aprendí a leer y escribir, empecé a hacerle cartas a mis papitos y mi hermana, pero además si recuerdo muy bien que a la edad de 8 años cuando estaba en cuarto y quinto de primaria, me gustaba mucho leer pues además la profesora que era un poco “corrida” dejó atrás el típico salón de clases lleno de pupitres y nos hizo un lugar bastante agradable, allí teníamos esteras y cojines , era un espacio libre para cada uno, teníamos una biblioteca propia y nosotros mismos además de leer todos los libros que queríamos, nos encargábamos de prestar libros a otros niños de cursos diferentes, vigilar y cuidar todo lo que allí teníamos, pues era un privilegio único en ese colegio; en ese momento tomé gran valor y aprecio a la lectura, fue también lo que ayudó a que actualmente tenga muy buena ortografía, cuando entré a bachillerato además de tener que dejar todo lo bonito que había vivido en estos años, también me estaba encontrando con tantos prejuicios que llevaban mis compañeros acerca de la lectura, sin embargo en el momento que tuve que hacerlo y a pesar de que había pasado bastante tiempo, yo no había dejado el gusto que tenía al respecto, ahora el tipo de lectura cambiaba de los cuentos de “Torre de Papel” a los grandes libros de Gabriel García Marquez, pero afortunadamente ese tipo de lectura también tuvo trascendencia en mi. A los 13 o 14 años aproximadamente escribía muchísimo para mis amigos, pues en ese tiempo con mi hermana mayor y mi mamá pertenecíamos al coro de la parroquia y también al grupo de catequistas, por esto conocí bastante gente que ayudaba en un proceso de crecimiento y educación en mi vida, época bonita en la que obtuvimos bastantes enseñanzas al respecto, desde ese momento inicié mi labor docente, a pesar de que en ese tiempo no eran esas mis intenciones; poco a poco el grupo se fue disolviendo, cada uno tomó rumbos de vida diferentes y por mi parte ya era el momento de graduarme como normalista lo cual seguía aportando a mi carrera sin haberla iniciado, luego me casé y lamentablemente empezaron muchas de mis desdichas, aunque mi ilusión era la de formar una hermosa familia, seguramente como la que mis papitos me habían brindado, estudiar, ser profesional y hacer de mi vida, la de mi esposo y mis hijas lo mejor, en muy poco tiempo tuve que enfrentar una vida totalmente contraria a lo que yo tanto deseaba, desde cometer el error de permitir que me trataran mal, además dejar pisotear mis deseos de seguir adelante con mis propósitos y hasta ver fracasado el deseo de formar una "familia feliz", pues con todas y las muchas cosas que pasaron sólo bastaron dos años para ver el sueño en el piso, separarme y sencillamente empezar a luchar contra muchas cosas y personas; para demostrar que todas esas malas experiencias con el tiempo tenían que pasar a ser solamente recuerdos que me ayudaron a madurar y a entender que cada cosa nos deja una enseñanza, de nosotros depende como lo queramos tomar. En ese tiempo y a pesar de las circunstancias que me estaban rodeando también me gustaba escribir mucho, era una forma de desahogarme ante todo lo que sucedía, aún después con muchas personas que he podido conocer y en especial con mi pareja actual practico la idea de escribir, es ahora una forma de expresar lo que pienso y siento. El único bello recuerdo que conservo de todo eso, son dos hermosas hijas SARA VALENTINA Y LAURA CAMILA, ellas y su hermanita XIMENA quien nació cuatro años después, son ahora la única razón y quienes cada día me empujan a luchar contra todas las desavenencias que se han presentado momento a momento, además de mi familia son ellas quienes ahora me brindan el apoyo que necesito para continuar y ver ahora el sueño hecho realidad; ellas, han sido el objetivo principal de mi lucha en ésta vida, para quienes ahora también escribo con gran disposición y agrado. Después de todo un duelo y cuando yo no quería creer en nada ni en nadie, llega mi hermana mayor quien se volvió cristiana ha hacerme infinitas invitaciones a esa iglesia, después de su constante insistencia accedí a ello, además creyendo que iba a encontrar alguna solución a todo lo que había estado sucediendo con mi vida por lo que estuve asistiendo allí durante 3 años, fue una experiencia agradable pero a pesar de sus muy buenas enseñanzas, también habían otras cosas con las que no estaba de acuerdo; eso y las influencias por parte de la “gente del mundo” hicieron que me alejara nuevamente de la iglesia, pero NO de Dios. La lectura y la escritura ha sido entonces en mi vida un refugio, una manera de pensar, recordar, llorar, reír y poder expresar todo lo que vivo y siento día tras día. La docencia sin querer ha sido en mi vida también una gran ayuda para superar cada uno de los obstáculos que se presentan, pues no sólo en el aprendizaje pedagógico que he adquirido encuentro respuesta a muchas de mis dificultades, sino también en las enseñanzas que cada niño deja en nuestras vidas día a día, en ellos se encuentran además dificultades muchas veces más complicadas que las que nosotros vivimos y sentimos la necesidad de ayudar a encontrar una solución a sus problemas, es ahí cuando se nos hacen los nuestros más llevaderos.

1 comentario:

  1. Si... la literatura nos abre posibilidades, hace que nuestra imaginación se active y podamos crear ese mundo que nos merecemos.

    ResponderEliminar