Un cuento es el cuento de las brujas …
Más adelante y
teniendo en cuenta la riqueza oral que nuestros abuelos y padres han traído hasta nuestros días, los autores infantiles , quisieron sacarnos de ese tabú y
por su puesto trajeron nuevamente a los
niños y niñas narraciones fantásticas, no solo con fines didácticos o moralistas,
si no con fines recreativos los cuales permitieron que la imaginación y la
fantasía de los niños y las niñas hiciera volar su imaginación mucho más alto,
sacándolos un poco del mundo de los
adultos o de la dura realidad.
Al igual podríamos
utilizar estos cuentos como herramienta de ensoñación con la que también se puedan
establecer comparaciones entre lo vivido en la realidad con ese mundo cargado
de fantasías que se encuentra en cada una de sus mentes.
En fin… quizá lo
que realmente nos parece importante, no
es solo buscar sumergir a los niños en mundo fantástico o real, sino como
refiere Graciela Montes ahondar en la búsqueda y reconocimiento de la palabra, esa
que nos permitirá diferenciar lo real o lo fantástico pero sobre todo los
liberará del corral infantil y los sumergirá en una literatura sensible a la
fantasía y a la realidad.
Luz Mary Espinosa
Mayra Alejandra Salcedo
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